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Ver es una evidencia fotográfica en la colección de Jorge M. Pérez en el PAMM

Thomas Struth. “Audience 08 Florence”, 2004. Impresión cromogénica, montada sobre plexiglás, en marco de artista. Edición 8/10. 70 7/8 x 110 15/64 pulgadas. Jorge M. Pérez Collection. Fotografía: © Thomas Struth (cortesía del PAMM).
La exposición “Language and Image: Conceptual and Performance Based Photography from the Jorge M. Pérez Collection” (Lenguaje e imagen: Fotografía conceptual y performática de la colección Jorge Pérez) en el Pérez Art Museum Miami (PAMM) muestra una variada selección de obras que dan cuenta del impacto de la invención de la cámara fotográfica, en el arte y la vida cotidiana, principalmente desde mediados del siglo XX hasta hoy día.
El recorrido lo inaugura una fotografía de gran escala, a color, que captura el momento en que confluyen la mirada de varias personas que aparecen en un espacio interior de arquitectura colosal, detenidos en la observación de algo que está arriba, y les supera en la escala. Ese algo que no se ve en la imagen es el “David” de Miguel Ángel, en la galería de la Academia, en Florencia.
Lejos de documentar la ‘realidad’ de la escena, o sea, la interacción del público con la obra, Thomas Struth, el autor de la instantánea, se enfoca (y con ello esta exhibición) en el acto de ver, las formas de ver, y con ellas las relaciones entre ángulos, inmovilidad y perspectivas. Quien entra a la primera sala se enfrenta sin poder evitarlo a una auto reflexión, su propia acción ya ha sido representada. El que observa ya ha sido observado. Ver es ya, sin que lo sepamos, una evidencia fotográfica.

María Teresa Hincapié. “VITRINA”, 1989– 2020. Impresión cromogénica, tintas pigmentadas sobre papel, montadas sobre PVC, edición 4/5 + 2 AP. 2 partes, 15 3/4 x 23 5/8 pulgadas cada una. Jorge M. Pérez Collection. Fotografía: © María Teresa Hincapié (cortesía del PAMM).
La primera sala ofrece una panorámica de las posibilidades de la fotografía, aunque hace sobre todo énfasis en lo documental, el fotoperiodismo y lo que significó que hubiera surgido una técnica capaz de ser fiel a la realidad. Esas referencias se irán deshaciendo durante el recorrido sugerido por los curadores de la muestra, el propio director del museo Franklin Sirmans y Fabiana A. Sotillo, asistente curatorial de la institución.
En la siguiente sección “Actuar para la cámara”, las imágenes ya son el resultado de una acción pensada para ser retratada, un gesto de autor, consciente, premeditado, muchas veces íntimo, que se contrapone a las narrativas visuales del reportaje y los medios de comunicación masiva. Aquí aparecen también las capturas de video (video stills). Se enmarca con ello, entre el videoarte y el cine, la evolución de la fotografía como tecnología de reproducción mecánica y digital en movimiento, no solo multiplicadora, sino en sí misma creadora de múltiples realidades ¿históricas?.

Vista general de la exposición. Imagen tomada desde la sala que agrupa las obras en la sección “La cuadrícula y la imagen seriada”. A la derecha la instalación de Oscar Muñoz “Juliana (Píxeles, Serie C)” (1999-2000). A la izquierda, la obra de Vik Muniz “Enfermeras,” de la serie “Ruido blanco” (1990-1991), y al fondo el retrato de Tomas Ruff, “Porträt (Bernd Jünger) (Retrato [Bernd Jünger]),” 1985. Fotografía: Oriol Tarridas (cortesía del PAMM).
Así, las fotos en esta sala ponen en un mismo plano verdad y ficción, acciones que fueron concebidas para ser filmadas o retratadas y otras que se valieron de la cámara para dejar un testimonio. Ambas, sin embargo, confluyen ahora dentro un mismo lenguaje visual. En el siglo XX la acción devino imagen fotográfica, encuadre, cuadrícula, cine y ficción narrativa.

Íñigo Manglano-Ovalle. Le Baiser/The Kiss I, 2000. Chromogenic prints, mounted on plexiglass. Edition 7/8. 2 parts, 29 1/8 x 106 1/4 inches overall. Jorge M. Pérez Collection. Fotografía: © Íñigo Manglano-Ovalle (cortesía del PAMM).
“La cuadrícula y la imagen seriada” es el título de la sección que continúa. Agrupa obras muy disímiles, en la siguiente sala. Allí, no obstante, aún se destaca el auge de la performance o la acción pensada o presentada gracias a la cámara.
Aparecen obras de Vito Acconci, Alfredo Jaar, y Vik Muniz, Ana Mendieta, que indagan más que en la mirada y la imagen como resultado, en la percepción y el sistema censo-cognitivo del cuerpo. Se vuelve al video y con este más que a la foto, a la cuadrícula como génesis, como estructura básica de la imagen y su manipulación.

Vista de una de las salas de la sección “Un marco para la arquitectura”. En esta sección se reúnen imágenes que no solo tienen que ver con la arquitectura, sino con el urbanismo, los monumentos y las formas de apropiación del espacio público. Fotografía: Oriol Tarridas (cortesía del PAMM).
De hecho, casi fuera del campo fotográfico pareciera que está colocada la obra de Oscar Muñoz, “Juliana”, de la serie “C, Pixeles” (1999-2000). Sin embargo, la instalación hecha de cuadritos de azúcar teñidos de café, replica las fotos de esta colombiana desaparecida. Su imagen ha sido tomada de la prensa. De cerca, no se observa. No se entiende aquella mixtura de manchas oscuras, que unos pasos atrás van tornándose en siluetas, rostros de una misma secuencia. Des-encuadrar para encuadrar es un asunto de distancia, de perspectiva, de escala espacial.
Nace de ese principio la siguiente sección “Un marco para la arquitectura”. En ésta el trabajo de artistas como Carlos Garaicoa, Gabriel Orozco, Teresa Margolles, Abelardo Morell entre otros, quienes no exploran la fidelidad de la fotografía, sino su magia, la posibilidad de imaginar y hacer suya la ciudad, el hábitat natural y urbano.

Florian Maier-Aichen. Suedbruecke, 2004. Impresiones cromogénicas. Edición 1/6. 2 partes, 47 1/2 x 60 1/2 pulgadas cada una. Jorge M. Pérez Collection. Fotografía: © Florian Maier-Aichen (cortesía de 303 Gallery, New York).
Se pueden ver aquí desde un jardín de hongos alucinógenos en La Habana vieja hasta el reflejo de la ciudad de Nueva York en una habitación muy oscura, o los familiares de víctimas de la violencia en Cali rehaciendo una acera, como si fuera un monumento público.
Finalmente, “Paisaje y naturaleza”, al final del recorrido, propone una revisión de lo que se ha expuesto, a la vez apunta al horizonte, a las vistas panorámicas, a lo inconmensurable de la mirada. Ver es una acción que no le pertenece al marco, ni a un ojo desincorporado que la lente de la cámara capta. Es una experiencia óptica y sensorial también pre-condicionada por la memoria y la cultura, los placeres y los miedos que el cuerpo guarda.

Entrada a la exhibición “Lenguaje e imagen”, en el segundo piso del PAMM, al fondo la obra de Thomas Struth que introduce la visita de antemano, indicando al espectador que ver es también ser visto. Fotografía: Oriol Tarridas (cortesía del PAMM).
La fotografía es en ese sentido solo un dispositivo que busca preservar lo efímero, representar lo que no se puede: lo inenarrable de la mirada. Más que lenguaje es acción, ansiedad de poseer el movimiento, por atrapar el instante en que algo cambió su sentido.
QUÉ: Lenguaje e imagen: Fotografía conceptual y performática de la colección Jorge Pérez.
CUÁNDO: 15 de mayo al 11 de enero del 2026.
DÓNDE: Pérez Art Museum Miami. (1103 Biscayne Blvd. Miami, 33132).
PRECIO: Adultos:$18 Estudiantes, jubilados, niños 7-14 años: $14 Veteranos, profesores, socorristas, niños menores de 7 años y personas con capacidades diferentes: gratis. Jueves de 5-9 pm: gratis. Segundo sábado de cada mes: gratis
PARA MÁS INFORMACIÓN: llame al (305) 375-3000 o visite https://www.pamm.org
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