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El Festival Internacional de Ballet de Miami: encuentros y reencuentros

Mayuko Nihei y Erick Rodríguez, primeros bailarines de la Compañía Nacional de Danza (CND) de México, en el IBFM de 2023. CND, que regresa este año, es la compañía extranjera que más veces se ha presentado en el festival. (Fotografía de Simon Soong, cortesía de Miami Hispanic Ballet/International Ballet Festival of Miami).
El 31.º Festival Internacional de Ballet de Miami (IBFM por sus siglas en inglés) se encuentra en todo su apogeo rumbo a sus funciones más esperadas: la Gran Gala Clásica del sábado 15 de agosto y la Gala de Clausura del domingo 16, ambas en el Fillmore Miami Beach.
Para los espectadores, es la oportunidad de ver bailarines y compañías que rara vez se presentan en el sur de la Florida. Pero ¿qué significado tiene para los artistas invitados? ¿Qué recuerdos atesoran de sus participaciones en el IBFM?

Póster promocional del 31.º International Ballet Festival of Miami (cortesía de Miami Hispanic Ballet/International Ballet Festival of Miami).
Hannah Baumgarten, la emblemática cofundadora y codirectora de Dance NOW! Miami, por ejemplo, recuerda el momento en que “descubrió” a Tamara Rojo mientras esperaba entre bastidores para ensayar su participación en 1998 como bailarina de Momentum Dance Company, justo después del pas de deux que representaba al English National Ballet.
“La joven que lo interpretaba era espectacular y tenía una chispa especial en la mirada”, cuenta Baumgarten. “Todos sonreíamos, por dentro y por fuera, ante esta bailarina verdaderamente increíble”.
Actualmente, Tamara Rojo es la directora artística del San Francisco Ballet.
“Son esos momentos”, sostiene Baumgarten, “los que hacen que los festivales internacionales sean tan valiosos: compartir con talentos inmensos; sentir el respeto que se profesa a nuestro trabajo en todo el mundo; y seguir la trayectoria de quienes conocemos mientras saltan y giran hacia vidas y carreras magníficas”.

Marize Fumero y Arionel Vargas, bailarines del Milwaukee Ballet, una de las compañías participantes en el 31.º International Ballet Festival of Miami 2026. (Fotografía de Simon Soong, cortesía de Miami Hispanic Ballet/International Ballet Festival of Miami).
La primera vez que el primer bailarín colombiano, José Manuel Ghiso, se presentó en IBFM fue en 1999. El debut de la primera bailarina chilena Natalia Berrios, su esposa, data de 2001. Juntos regresaron en 2011 y 2016 ya como pareja del Ballet de Santiago (Chile) y, en 2019, se despidieron por todo lo alto del festival como intérpretes, con el pas de deux de la carta de ‘Onegin’ de John Cranko.
Según Ghiso, “el festival fue para nosotros, como intérpretes, una plataforma internacional muy importante para nuestras carreras profesionales, ya que nos permitió mantenernos siempre vigentes y a la altura de las estrellas internacionales invitadas”.
Otra pareja célebre, la de Jennifer Kronenberg y Carlos Guerra, debutó en el festival en 2004 —cuando actuaban como bailarines principales del Miami City Ballet (MCB)—, la misma noche en que Edward Villella recibió el premio «Una vida para la danza». En 2016, fundaron la compañía Dimensions Dance Theatre of Miami (DDTM).
“Participar en el IBFM ha sido un honor inmenso para DDTM”, asevera Kronenberg. “El festival nos ha brindado una oportunidad fantástica para estrechar lazos con otros directores artísticos, coreógrafos y bailarines; estamos profundamente agradecidos al IBFM por su firme compromiso de crear y mantener una comunidad tan acogedora”.

Todos los bailarines participantes en la Gala de Estrellas del XXV IBFM (2020), realizada sin público debido a las restricciones impuestas por la pandemia de COVID-19. (Fotografía de @patriciasphotography, cortesía).
Por su parte, la bailarina cubana Mayrel Martínez menciona que desde que se mudó a Estados Unidos en 2016, ha actuado en el festival en varias ocasiones: primero con el Cuban Classical Ballet of Miami y, más tarde, representando a DDTM.
“Una de las experiencias más memorables que he vivido en el festival fue actuar durante la pandemia de COVID-19. Todo el festival se transmitió en vivo, sin público en el teatro, y la sensación era muy rara. Actuar en un teatro vacío resultó un recordatorio de hasta qué punto el público forma parte de cada función y de que bailamos no solo para ejecutar una coreografía, sino también para comunicarnos y conectar con los demás”.

Remina Tanaka debutó en el IBFM antes de iniciar oficialmente su primera temporada con el Arts Ballet Theatre of Florida (ABTF). (Fotografía de @patriciasphotography, cortesía).
En cuanto al bailarín japonés Remina Tanaka, de Arts Ballet Theatre of Florida (ABTF), su primera participación en el festival fue especialmente inolvidable. “Tuvo lugar en agosto de 2021, apenas unas semanas antes de comenzar oficialmente mi primera temporada con ABTF, por lo que fue mi primera actuación en Miami”.
“Durante el festival de 2022, además, tuve el honor de conocer a Martina Arduino y a Marco Agostino, bailarines principales del Ballet del Teatro alla Scala. Dos bailarines a quienes admiraba desde mi adolescencia, cuando veía sus actuaciones en YouTube y, más tarde, en Instagram, mientras soñaba con convertirme yo mismo en un bailarín profesional de ballet. Estar en el mismo programa que ellos resultó ser una experiencia casi surrealista”.
El IBFM fue también la primera oportunidad que tuvieron los bailarines freelance cubanos Beatriz García y Armando Bryson para presentarse en Estados Unidos, luego de tomar la decisión de emigrar en 2022, y ambos manifiestan estar “inmensamente agradecidos” con Eriberto Jiménez, director del IBFM, por lo que consideran “un auténtico abrazo de bienvenida”.
“Una de nuestras experiencias más hermosas con el IBFM fue ver que, durante nuestra presentación gratuita en Lincoln Road, las personas que pasaban por la calle por pura casualidad se detenían a disfrutar de lo que hacíamos. De hecho, tras una de las funciones principales en un teatro, un grupo de personas nos esperó solo para decirnos que habían decidido ir a vernos después de habernos visto bailar en la calle”.

Beatriz García y Armando Brydson, en “To Zero Point”, una obra que crearon especialmente para el XXVII IBFM. (Fotografía de Simon Soong, cortesía).
En 2023, la exbailarina principal de MCB y actual Ballet Mistress de ABTF, la venezolana Mary Carmen Catoya, tuvo que asumir una doble responsabilidad: interpretar “Vertigo”, una obra del Maestro Vladimir Issaev, director fundador de ABTF, y aceptar el premio “A Life for Dance” en su nombre, ya que Issaev estaba en Hong Kong, enfermo de COVID-19.
Catoya opina que “lo maravilloso de un festival como este es que cada compañía, cada coreógrafo y cada bailarín llevan al escenario una parte de sí mismos, comparten su visión del arte y entregan lo mejor de su trabajo”.
Pero no todos los invitados al festival son bailarines, y si hay una iniciativa que verdaderamente distingue al IBFM, es la entrega del Premio “Criticism & Culture of Ballet”, establecido en 2007, y que este año será otorgado a Christine Jowers, fundadora y editora de la revista digital The Dance Enthusiast.
“En una época en la que el periodismo serio enfrenta enormes desafíos —explica Jiménez—, la inmediatez de las redes sociales ha transformado la manera en que se consume la información y resulta más importante que nunca reconocer a profesionales comprometidos con el rigor, la investigación y la calidad de su trabajo”.
“Recibir el premio ha supuesto un importante respaldo a nuestra labor de difusión e impulsado nuestra proyección internacional”, afirma Uriel, director de La Casa de la Danza de Logroño, La Rioja (España), quien lo recibió en 2024.
“Este galardón supone un honor inmenso al esfuerzo, la constancia y el amor con los que, desde la Casa de la Danza de Logroño, trabajamos cada día para preservar, difundir y dignificar el arte de la danza, animándonos a seguir adelante con ilusión, convencidos de que la danza tiene el poder de unir culturas, emocionar y transformar vidas”.

Eriberto Jiménez entrega a Rosario Manzanos el premio “Criticism and Culture of Ballet” en la Gala de Clausura de Estrellas del XXVIII Festival Internacional de Ballet de Miami, el 13 de agosto de 2023. (Fotografía de Simon Soong, cortesía de Miami Hispanic Ballet/International Ballet Festival of Miami).
Por su parte, la periodista mexicana Rosario Manzanos —reconocida columnista del periódico Excélsior y galardonada en 2023— reflexiona sobre el significado del premio a partir de nuestra historia compartida.
“Todavía me asombra haber conocido al erudito Clive Barnes (crítico del ‘New York Times’) y haber entrevistado a mi amiga Anna Kisselgoff (crítica de danza del ‘New York Times’). Por ello, fue una gran alegría reencontrarme con mi mentor, Orlando Taquechel. Resulta profundamente significativo que, al igual que Clive y Anna, ambos hayamos recibido la misma distinción del IBFM”, dice Manzanos.
Una certeza que Eriberto Jiménez también reconoce al declarar: “Después de 31 años, seguimos creyendo que la danza es un lenguaje universal capaz de unir culturas, inspirar a las nuevas generaciones y enriquecer la vida de nuestra comunidad”.
QUÉ: El 31.º Festival Internacional de Ballet de Miami
DÓNDE: Euclid Circle de Lincoln Road, Manuel Artime Theater, Moss Cultural Arts Center y Amaturo Theater (ballet contemporáneo). The Fillmore Miami Beach (ballet clásico).
CUÁNDO: 6 de agosto (jueves) en Lincoln Road; 7 de agosto (viernes) en el Manuel Artime Theater; y 8 de agosto (sábado) en el Moss Center. Todas, a las 8 de la noche. El domingo 9 de agosto, a las 5 de la tarde, en el Amaturo Theater de Ft. Lauderdale.
PRECIO: Lincoln Road (gratis). $45.00, las otras tres funciones de ballet contemporáneo. $40.00 – $70.00 (las dos funciones de ballet clásico).
PARA MÁS INFORMACIÓN: visite https://www.internationalballetfestival.org
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