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Estreno de ‘La Hora de No Dormir’, un musical para los más pequeños en el Koubek Center

De pie, la autora de la adaptación y directora de “La hora de no dormir”, Josefina Pieres. Sentadas, Micaela Castelloti (izq.) en el personaje de Mamá, y Anagabriel Marcoccia como Luly. Este musical infantil se presenta en el Koubek Center los días 7, 8, 14 y 28 de junio a las 3:00 de la tarde. Fotografía: Josefina Pieres (cortesía de Simbios Art Corp).
Corran la noticia: estreno teatral en Miami dirigido a un público de entre tres y ocho años de edad.
Se titula “La hora de no dormir”, y combina música, teatro, danza, la técnica del clown e imágenes de multimedia, en un musical que, según el texto de presentación, invita a soñar y “enfrenta con ternura los temores nocturnos de la infancia”.
Producida por Simbios Art Corp y el Koubek Center, donde tendrá funciones los días 7, 8, 14 y 28 de junio a las 3:00 de la tarde, es una adaptación de la obra de la argentina Anahí Berneri dirigida por su compatriota Josefina Pieres. Micaela Castelloti asume el personaje de Mamá, y Anagabriel Marcoccia interpreta el papel de Luly.
Como indica el título, llegó la hora de dormir, pero Luly no está lista. Ella y Mamá se embarcan entonces “en una aventura poblada de cuentos, canciones, monstruos imaginarios y ovejas rebeldes”, y descubren cómo despedirse cada noche “con amor y confianza”.
“Vi esta obra en Argentina hace unos 10 años, y me fascinó”, cuenta la directora. “A Mica Castelloti -que es mi socia en la compañía Simbios, trabaja con niños en Key Biscayne y organiza summer camps– y a mí, nos asombra que no haya aquí más ofertas de teatro infantil”, comenta.
“Tenemos guardado un proyecto, pero sería más caro, un musical con muchos actores en escena”, agrega. “De repente pensé en ‘La hora de no dormir’, que me había gustado tanto cuando aún no había nacido mi hijo, y le dije: tenemos que hacerla”.

La actriz venezolana Anagabriel Marcoccia interpreta el papel de Luly, la niña que no quiere dormir. Fotografía: Josefina Pieres (cortesía de Simbios Art Corp).
Pieres llamó a la autora del texto, Berneri, quien dijo estar encantada con la idea y se puso a su disposición. Contando con Castelloti para el personaje de la Mamá, hicieron entonces audiciones en busca de la actriz que iba a asumir el papel de Luly.
“Nos gusta mucho convocar audiciones abiertas, porque es una forma de hacer comunidad”, refiere la directora. “La comunidad siempre fue un gran apoyo en mi carrera, tener gente al lado que hiciera lo mismo; poder hablar, poder consultar. En esta ciudad da la sensación de que los artistas son islas, que nadie se conecta porque cada uno tiene su elenco y los mismos trabajan con los mismos”.
Desde su punto de vista, subraya, la convocatoria abierta rompe ese aislamiento.
“Es decir: a ver, conozcámonos, conózcanme a mí, porque soy nueva en esta ciudad”, insiste. “Que circule la energía y que haya la posibilidad de acceso. Las audiciones estuvieron buenísimas y ahí apareció Ana Marcoccia, una belleza de actriz venezolana, muy talentosa, y la verdad es que se trata de una obra demandante, muy compleja”.
CAMA ELASTICA Y SPANGLISH
Las chicas, asegura Pieres, están cantando, bailando y actuando sin parar.
“El set es el cuarto de la niña; la cama es una cama elástica, y Ana está saltando”, adelanta. “Adapto el texto a Miami en el sentido de sacarle todos los modismos argentinos; cuando se habla de locaciones en Argentina pongo lugares en Miami, y la hice spanglish: es una nena criada acá en Miami, su mamá habla español y la niña les habla en inglés a sus muñecos, y en español y su poquito de inglés también a la mamá”.

La actriz argentina Micaela Castelloti, fundadora con su compatriota Pieres de la compañía Simbios Art Corp, asume el personaje de Mamá en este montaje de “La hora de no dormir”. Fotografía: Josefina Pieres (cortesía de Simbios Art Corp).
Basta escuchar la palabra “monstruos” en referencia al tema para evocar la película de los estudios Pixar “Monsters, Inc.” (2001). Sin embargo, Pieres anticipa que la historia de “La hora de no dormir” es diferente.
“En un momento hay una alusión a que la niña ve monstruos, y la mamá le dice que los monstruos no existen, que se los imagina y que les cante una canción”, cuenta. “Cuando eso sucede, la niña se asusta al ver su propia sombra y cree que es un monstruo, entonces la madre le explica lo que es la sombra, cantan una canción sobre las sombras y le dice que cuando tiene sombra no está sola… Mientras en la película la historia es que la niña se escapa al mundo de los monstruos, aquí se trata de la relación madre-hija”.
Quienes somos padres y madres nos sentimos muy identificados desde el minuto uno, comenta Pieres, porque… ¿hasta dónde pueden llegar nuestra paciencia y nuestra resistencia con nuestros hijos, que se inventan cualquier historia con tal de no irse a dormir?
“Nos seducen, se enojan, pasan por todas las emociones, y como madres y padres tenemos que estar ahí, surfeando esa ola de emociones”, agrega.
El desafío mayor para ella como directora, declara, ha sido montar un espectáculo en el cual el juego, la espontaneidad y la verdad de las actrices encajen en ese “relojito” que es una obra musical, y lograr que no sea sonsa; que guste por igual a niños y adultos.

Esta adaptación de Josefina Pieres le inyecta spanglish a la obra, porque Luly “es una nena criada acá en Miami, su mamá habla español y la niña les habla en inglés a sus muñecos, y en español y su poquito de inglés también a la mamá”. Fotografía:Josefina Pieres (cortesía de Simbios Art Corp).
“La hora de no dormir” tiene música original compuesta por Sebastián Bianchini, ilustraciones de Alita Olivari, y escenografía y vestuario de Micaela Kornasiewicz. Kika Pulido se encargó de la dirección vocal, con coreografías de Lauren Gaspard y asistencia de dirección de Jesika Marcano. Martina Manuele se ocupó de la difusión en redes sociales, y la fotografía es de la propia directora, Josefina Pieres.
¿QUIÉN ES LA DIRECTORA?
“Mi carrera empezó como actriz”, dice Pieres. Mientras estudiaba cine en Buenos Aires se fue en 2010 al Stella Adler Studio de Nueva York, donde compró su primera cámara. “Poco a poco fui involucrándome cada vez más en el audiovisual”, añade, “pero lo primero que dirigí fue teatro”.
Fue una sorpresa para ella, recuerda, que un grupo de amigos actores le pidieran dirigirlos en la obra que estaban preparando, “P.H., un lugar común”, de Claudio Mattos. Es la historia de cinco amigos que se reúnen porque a uno de ellos lo había dejado la novia. Por P.H. se conoce en Argentina la propiedad horizontal, el condominio de planta baja. Y aunque Pieres no tenía experiencia como directora, aceptó con una condición.
“Yo los voy a dirigir desde la actriz”, les dijo. “Así, dirigiéndolos a ellos, empecé a verme en este papel de conducción y de creación, y me cambió la vida”. A partir de ese momento supo que aquella era su verdadera pasión y que allí era donde debía estar.
De regreso a Buenos Aires, a sus 21 años, y sin dejar de hacer castings, empezó a trabajar en una firma de publicidad. Dos meses más tarde estaba con ellos en el Festival de Cannes. Lo siguiente, cuenta, fue “un proyecto muy grande como actriz” con un director francés de Le Théâtre du Soleil, la célebre compañía de Ariane Mnouchkine.
“Me escogen para hacer un personaje en la obra de Jean-Paul Sartre ‘A puerta cerrada’, y fue entonces cuando me dije: ‘¿Qué hago yo en la producción de publicidad? No es mi lugar’, así que presenté mi renuncia”, relata Pieres. “Con aquella obra hicimos temporadas en Francia, Italia y España, y el director, Serge Nicolai, me transformó como artista”.

De izquierda a derecha, la directora Josefina Pieres, Anagabriel Marcoccia como Luly, y Micaela Castelloti (de pie) en el papel de Mamá. Fotografía: Josefina Pieres (cortesía de Simbios Art Corp).
Le hizo entender, explica, que el teatro es un trabajo, y que va mucho más allá del ego y del aplauso.
“Éramos cuatro actores: a la mañana entrenábamos, luego ensayábamos las escenas que había que repasar, nos íbamos un rato a nuestras casas y al volver limpiábamos los baños y el bar, nos cambiábamos, nos maquillábamos, hacíamos la función; al terminar nos sacábamos el maquillaje, atendíamos el bar y después lavábamos los platos. O sea: trabajábamos en el teatro”.
En 2015 volvió a la publicidad, pero ya como directora de comerciales. En 2018 nació su hijo. Y hace poco menos de cuatro años dirigió en Buenos Aires “Madres”, el musical de Sue Fabisch estrenado Off Broadway bajo el título de “Motherhood” y calificado en Argentina como “el Sex and the City de la maternidad”.
“Teatro no puedo dejar de hacer nunca, es mi conexión con la tierra”, asegura Pieres. “El trabajo que más me gusta es el trabajo con el actor para contar una historia, ya sea en un escenario o en un comercial de autos”.
QUÉ: “La hora de no dormir”, musical de teatro infantil dirigido a un público de entre tres y ocho años de edad, en una producción de Simbios Art Corp y el Koubek Center
DÓNDE: Koubek Center, 2705 SW 3rd St., Miami, FL 33135
CUÁNDO: Sábado 7, domingo 8, y sábados 14 y 28 de junio, siempre a las 3:00 pm
PRECIO: Adultos $22.66; niños $17.51, www.squadup.com/hosts/6631240/events
PARA MÁS INFORMACIÓN: visite https://koubekcenter.org/event/la-hora-de-no-dormir/2025-06-07/
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