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Convergencia de Folclore y Cabaret: El Asturiano Rodrigo Cuevas en North Beach Bandshell

Posted By Jose Antonio Evora
April 12, 2022 at 5:33 PM

Rodrigo Cuevas, que se califica a sí mismo de “agitador folclórico”, cantará este viernes a las 8 pm en el North Beach Bandshell. Fotografía: Ricardo Gaete (cortesía de FUNDarte Inc.)

Rodrigo Cuevas es un cantante español que estudió tuba y piano en conservatorios de Oviedo y Barcelona, le puso “Yo Soy la Maga” a su primer disco y presenta shows como “Electrocuplé”, al tiempo que vive en una aldea asturiana de solo doce personas donde se levanta diariamente a echarle comida a las gallinas, a sacar las burras del establo o a guardar hierba para alimentarlas en invierno. Y se califica a sí mismo de “agitador folclórico”.

Este viernes, Cuevas presenta su espectáculo “Trópico de Covadonga” a las 8:00 de la noche en el North Beach Bandshell de la Avenida Collins y la Calle 73 de Miami Beach, en un programa del festival “Out in the Tropics” que organiza FUNDarte donde se incluye también “Sadonna”, del cantante y coreógrafo neoyorquino Miguel Gutiérrez.

La aldea donde vive y trabaja Cuevas se llama Vegarrionda, en el municipio asturiano de Piloña. Pero así como no toda la música hecha en ciudades se conoce como “música urbana”, sería un error calificar de “música rural” lo que hace.

“La música tradicional no es solamente la música; es como una forma de vida, todo lo que describe; para mí toda esa cosmovisión es una cosa completa”, dice Cuevas, que compara una parte de su música con la típica controversia del repentismo campesino cubano. “Necesito tener mi huerto, mis burras, mis gallinas, y es lo que me gusta, estar ahí, rodeado de gente que conoce mucho su entorno, porque en el mundo rural hay como un conocimiento exhaustivo del entorno, y eso me fascina”.

Saben el nombre de cada pájaro y lo reconocen por su canto o por un nido que se encuentran, explica Cuevas; conocen el nombre de cada hierba, de cada planta, de cada animal, las costumbres… Y todo ese cosmos para mí es la cosa más poética que existe, y en la ciudad no se encuentra, añade.

“El folclore vive de eso y es un poco antinatural separarlo de todo eso”, subraya. Le digo que hay un elemento no menos importante en esa forma de vida: la falta de estrés. “Hombre, por supuesto. Me voy ahí, me despierto, y estoy en un sitio que favorece la creatividad, el tiempo te rinde mucho más, no lo pierdes en historias ni en transportes ni en eventos ni en cosas que muchas veces crees que tienes que hacer pero en realidad no tienes que hacer”.

El ingrediente más común de la música folclórica es la inmediatez, dice el cantante asturiano Rodrigo Cuevas. Fotografía: Daniel Unsain (cortesía de FUNDarte Inc.)

Nacido en Oviedo, la capital de Asturias, Cuevas se fue a Barcelona antes de mudarse a un pueblo pequeño de Galicia, justamente porque siempre quiso tener animales.

“Cuando comencé a trabajar en la música y empezó a irme un poco mejor, me salía mucho trabajo en Asturias y decidí volver”, relata. “Para hacerlo me dije entonces: ‘quiero irme a vivir a un pueblo como el que estoy en Galicia, porque es donde soy feliz. Hace seis años ya que volví a Asturias y donde vivo aquí en Vegarrionda no hay ni un bar ni hay nada: el bar está a un kilómetro y medio en otro pueblo también pequeño, y luego el pueblo más grande está a 10 kilómetros, un pueblo ya de mil habitantes”.

Dice que su aldea es una prueba del serio problema de despoblación que padecen las zonas rurales de España: antes vivían allí unas 60 personas, pero ahora la mayoría de las casas están vacías.

El mismo Cuevas, que puede verse desafiante en el escenario, describe un día típico en su vida.

“Duermo con las contraventanas abiertas y así me despierta el sol, voy y les doy de comer a las gallinas, desayuno y luego depende de la época del año: en invierno las burras las tengo en la cuadra, en el establo, y tengo que ir a atenderlas, a limpiar la cuadra, les echo de comer…”, relata. “Si hace buen día en invierno o si es verano, las saco y me las llevo a la finca; otras veces estoy haciendo leña, porque hace mucho frío aquí donde vivo, y entonces me voy al monte a hacer leña y la traigo con las burras; en verano tienes que guardar hierba para el invierno, se seca y la guardas en los pajares… Cuando acabo de hacer esas tareas y lo tengo todo al día vengo al estudio, trabajo un poco la voz, hago ejercicios vocales sobre todo, intento componer algo, luego hago la comida… Cada día es muy diferente, pero todo muy tranquilo”.

Dice que cuando compone trata de encontrar la forma de describir todas esas cosas. “Pero no te creas, no es fácil; al fin y al cabo mi lenguaje tampoco es como el de los señores de 80 años que hay en mi pueblo”, agrega.

Rodrigo Cuevas, que canta la música tradicional asturiana en clave de cabaret, asegura que el folclore, más que música, es una forma de vida. Fotografía: Daniel Unsain (cortesía de FUNDarte Inc.)

El ingrediente más común de la música folclórica es la inmediatez, observa. “Intentar describir algo que está pasando en ese momento es lo más valorado en las canciones tradicionales; que tú improvises una copla y que todo el mundo se dé cuenta de que es algo que está pasando es lo más valorado porque la gente dice: es verdad, se lo acaba de inventar, no se lo trae de casa”.

Por ahí viene el paralelo con el repentismo de Cuba.

“La música tradicional es muy así, tiene una parte muy picante, muy provocadora”, comenta. “En las letras se juega mucho a picar al otro, a desafiarlo. Lo mismo que se hace en Cuba con las improvisaciones de la música campesina. Pues aquí se hace igual: siempre improvisas una letra que tenga salsa para que el del frente se pique un poco e improvise otra letra, diciendo como verdades que puedan generar un poco de incomodidad, pero creo que es una forma muy sana también de aprender a reírse de uno mismo. Al final, cuando una sociedad es capaz de reírse de sí misma es cuando más sana está”.

Lo del cabaret va unido a eso, son dos partes de él que ha trabajado mucho y que se unen de una forma super natural, asegura.

“Cuando aquí estamos en una caverna o en un bar cantando música tradicional, la forma de relacionarse la gente es muy directa, de hacer chistes, de reírse, y para mí el cabaret es un poco eso. Aunque lo hago desde escena, siento que es una relación directa con el público, rompiendo totalmente la cuarta pared”.

“Igual que a un artista heterosexual lo acompaña su heterosexualidad todo el tiempo, a mí me acompaña todo el tiempo mi condición de homosexual”, declara Cuevas y añade una frase de la poeta Gloria Fuertes que, según dice, es muy popular en España: “No me basta ser poeta, necesito que se me note”.

“Out in the Tropics”, presentado por FUNDarte, con los espectáculos “Trópico de Covadonga”, de Rodrigo Cuevas (con el Centro Cultural Español), y “Sadonna”, de Miguel Gutiérrez. Solo para mayores de 21 años. Este viernes 15 de abril, 8 pm, en North Beach Bandshell, 7275 Collins Ave, Miami Beach, FL 33141. Entradas: $20, www.northbeachbandshell.com.

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